jueves, 3 de mayo de 2007

ArJoNa: DeJa eScApAr SuS ReCuErDoS




El guatemalteco Ricardo Arjona dejó escapar sus recuerdos sobre los inicios de su carrera en El Salvador, parte del camino que ahora lo ha convertido en una gran estrella de la música.
La gira de su nueva producción discográfica titulada “Adentro” lo traerá de regreso a El Salvador para cantar este juev es en el estadio Jorge “Mágico” González.
Ayer, en una entrevista vía telefónica, Ricardo Arjona admitió que su regreso al país significa destapar los recuerdos sobre las experiencias que lo ayudaron a forjar su carrera artística. Ahora, convertido en una de las estrellas más importantes de Latinoamérica está a punto de reencontrase con el público que le abrió las puertas por primera vez fuera de su país, esta vez, con la producción más grande de su trayectoria, según aseguró a Fama.


¿Qué expectativas tienes para tu regreso a El Salvador?


Más que las expectativas que uno puede tener con respecto al espectáculo, para mí regresar a El Salvador es volver a renovar la memoria de un montón de recuerdos que tengo con ese país que me da muchas satisfacciones. Yo aprendía vivir El Salvador primero como un turista cercano, después como basquetbolista y un poquito más adelante como cantante.
Hablaba con unos locutores que te definían como un luchador y que a veces venías y no tenías ni para el bus o que te quedabas a dormir en el sofá de alguna a radio...
Yo creo que después se matiza la historia excesivamente dramática. La verdad, era un tipo que siempre me tocó luchar por todo, algo que no es noticia en El Salvador que es un país de gente muy aguerrida y trabajadora. Nunca me salieron gratis las cosas, nunca fueron fáciles las cosas, pero no me arrepiento de ninguna de ellas, porque eso me dio la oportunidad de estar en contacto con las cosas que luego aparecieron en las canciones. Nunca traté de forzar el proceso, de tratar de convencer a la gente o de forzar que mis canciones sonaran en ninguna parte. Todo fue como un punto de partida para alguien que lo único que quería era compartir su trabajo con la gente que quisiera. Es básicamente lo que sigo haciendo.


¿Qué significa El Salvador en tu carrera?


El Salvador junto con Costa Rica fueron los primeros a los que fui a cantar fuera de mi país. Y el primero en el que, alguna vez, me presenté en un programa de televisión. El hecho de salir, cruzar una frontera e intentarlo en otro lado siempre es un reto y El Salvador se convirtió en eso: uno de los primeros intentos míos.


Daniel Rucks fue uno de los personajes que te presentó en televisión salvadoreña...


Sí, como no. Me acuerdo mucho de Daniel y su familia.
Incluso pretendías a la hermana de Daniel...
¡Ah! ¿Quién te dijo eso?


Daniel.


(Ríe) Sí, como no, como no. Ese es un pasaje que corresponde a otra situación. Pero sí, conocí bien a una familia preciosa y Daniel un es un tipazo.


¿Qué puedes adelantarnos sobre el show?


No me gusta mucho adelantar las cuestiones de un recital. Yo lo único que puedo decir es que es la producción más grande de toda mi carrera y cuando uno tiene la producción más grande, a veces comete los enormes pecados de evadir las cuestiones que más te pusieron en contacto con la gente, y es lo que yo he tratado. A pesar de que es una producción muy grande, logramos rescatar los momentos íntimos que han sido fundamentales de las giras anteriores.


De un concierto al que asistieron solo tres personas a realizar más de 30

conciertos en el Luna Park de Argentina. ¿Qué tal esa experiencia?


Lo vivo exactamente igual. Yo soy una persona que me aferro muy poco a las cosas. A mí me gusta cantar y escribir canciones, y realmente igual me lo disfruto cuando trabajaba en un bar en Buenos Aires, como ir y hacer 35 en Luna Park. No estoy aferrado a que ahora hicimos el estadio de Boca, el Madison Square Garden de Nueva York o el Auditorio Nacional de México, no estoy aferrado a que debe de ser esto, porque entonces uno empieza a sufrir la carrera. Me encantaría en el futuro poder y poner un bar en la mar y cantar los viernes y sábado ahí, porque me gusta hacerlo.


¿Qué antojos artísticos u objetivos te quedan aún por realizar?


No soy un tipo con objetivos trazados, me dejo llevar por las canciones. Algunas canciones me han llevado a cantar en lugares muy grandes e igual me llevaron a cantar a un sitio para tres personas como vos lo dijiste. Pero me dejo llevar por ellas, porque así son las cosas, sufro mucho menos si me dejo llevar por las canciones. La gente está demasiado pendiente de los objetivos que se olvida de la materia prima que es su trabajo. En mi caso, mi trabajo como autor es lo que me lleva por todos lados. Lo que me interesa es escribir mis canciones, entregarlas de la manera más decente posible y nada más.


Tus fans han crecido en gran manera, pero también han surgido críticas desde los que te comparan con Joaquín Sabina y los que dicen que algunas canciones son copias de temas de sabina...


Es que yo no vivo ni para sentar un precedente de absolutamente nada, ni para contestar a las críticas. Yo soy un tipo que hace canciones nada más y en medio de eso hay muchas cosas: hay un montón de premios, hay fama, hay popularidad, hay conciertos, hay giras y, por supuesto, hay críticas también. De la misma manera como no me aferro a la fama ni le tengo ningún respeto, tampoco voy a padecer las críticas. Yo simplemente hago mi trabajo y me dejo llevar.


¿Qué tal regresar a tu país, Guatemala?


¡Rico! Regresar a tu país, a tus amigos y a tu familia. Se sienten nervios también, porque a uno no le gusta defraudar a los que lo han visto crecer.